¡Hola otra vez!:
Como se esperaba, hoy fue un día intenso en el centro de convenciones Bella Center. No obstante, lamentablemente no hubo acuerdo sobre las nuevas metas de reducción de emisiones que los países desarrollados tienen que hacer para el periodo 2013-2018, si es que queremos detener el cambio climático.
Hoy, los ministros de medio ambiente que están en la Cumbre enviaron una señal clara de que no tienen la menor intensión de reducir las emisiones de los países desarrollados de acuerdo a lo que la ciencia demanda.
Si Obama, Sarkozy, Brown y Merkel (jefes de estado de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Alemania, respectivamente) no asumen su liderazgo para tomar el control de sus delegaciones y aceptar que tienen que reducir en al menos un 40 por ciento sus emisiones de CO2 para el 2020 con respecto a los niveles de 1990, todo esto puede llevarnos a un desastre climático.
A pesar de ser los responsables históricos del problema del cambio climático, estos países sólo están ofreciendo una reducción de, en el mejor de los casos, entre 10 a 19 por ciento. Esto ni siquiera es la mitad de lo que los científicos dicen que tiene que hacer para evitar los peores impactos del cambio climático que, para México, se traducirán en inundaciones más frecuentes como las de Tabasco, sequías en el norte del país, aumento del nivel del mar que afectaría a ciudades como Veracruz o Tampico, huracanes más intensos… bueno, ya no quiero seguir señalando cuáles serían los impactos porque nos deprimiríamos todos. Copenhague está a punto de terminar (en 3 días).
En unas horas más (son las 8 de la noche aquí) acabarán los grupos de trabajo y los textos que surjan de dichos grupos serán pasados a los presidentes.
De esa forma empieza el segmento de alto nivel político donde esperamos que la demanda ciudadana mundial de tener un tratado justo, ambicioso y legalmente vinculante (obligatorio) en Copenhague sea escuchada por los líderes de Estado.
Si no… sólo habrán venido a Copenhague a sacarse la foto y a hablar bonito. Pero luego, en sus respectivos países, tendrán que rendirnos cuentas a tod@s nosotr@s de lo que hicieron y, más importante aún, de lo que pudieron hacer y no [quisieron] [pudieron] hacer.
Hasta pronto,
Gustavo Ampugnani





































